Todo administrador de un servidor sabe que una de las peores cosas que le puede pasar es que se le cuele un spammer y empiece a enviar correo no deseado utilizando su ip. Aparte del trabajo que supone localizar al maldito y limpiar sus fechorías sin perturbar el funcionamiento normal del resto de usuarios también se verá enfrentado a otro problema, sino igual mayor: los servidores de listas negras. La teoría es muy simple: un servicio de listas negras se dedica a recoger denuncias y comportamientos considerados ilegales o nocivos para el buen funcionamiento de la red y la tranquilidad de los navegantes y almacena la ip desde la que se originan tales comportamientos para que cualquiera que consulte su base de datos sepa que no debe tener tratos con ella. Lo mismo que las listas de morosos usadas por la banca. La ip baneada puede que esté siendo usada por alguna persona o grupo con intenciones delictivas y aquí este tipo de servicio cumple bien su función, y si la ip es de un servidor cuyas actividades son totalmente legales pero que se ha visto temporalmente comprometido se solicita al servidor de listas negras la baja y no debería haber mayor problema.